Los mejores dibujos animados de Canal 9

Ahora que hace unos años del cierre de Canal 9 mucha gente hará análisis de lo que estamos perdiendo sin un medio de comunicación propio, de cómo se ha destruido el sector audiovisual en la Comunidad, y de cómo nos hemos quedado sin visibilidad. Yo hice mi balance hace un año , así que ahora lo que voy a hacer es recordar buenos momentos y pensar que cada día estamos más cerca de volver a disfrutar de una radiotelevisión pública valenciana, en valenciano y esperamos sin injerencias políticas.

Los mejores dibujos animados de Canal 9

Bola del Dragón

Fue el referente de toda una generación, Inexplicablemente se dejó de emitir y nos obligó a pasar-mos los capítulos de TV3. Una serie que no pasa de moda y que a pesar de parecer violenta, nos muestra valores como el sacrificio, la amistad o el trabajo en equipo.

Capitán Planeta

Una serie donde la ecología y la multiculturalidad eran el eje fundamental “el Capitán Planeta es un héroe que quiere reducir la polución en cero”. Tierra, fuego, agua, viento … y corazón … COR ??? La música pegajosa y los vestidos coloridos la convirtieron en una serie de culto entre los más frikis.

Doraemon

Mira todas las florecillas … Doraemon era el ser más cabido del universo, y además volaba. Un gato espacial mágico que habla y hace cosas chulas: el deseo de cualquier niño. Ahora nunca he entendido como un gato y un gorrión (Nobita estaba enjugassat) eran tan amigos.

Musculman

Una serie de culto, Musculman era el antihéroe por antonomasia, era un símbolo para todos. No era el más fuerte, el más inteligente, ni el más rápido … pero ganaba porque era el más gracioso y además tenía un gran corazón. En la vida los buenos a veces ganan, o no, pero esa era la idea de Musculman. Por cierto en un doblaje comentaban algo así como: “Es el combate más importante de la historia, están pendiente todo el mundo, y también en Benetússer”.

Sin chan

“Culito, culito”. Sin Chan hace lo que cualquier adulto sin vergüenza ni pudor hubiera hecho; decir las cosas por su nombre. Un “artista” más listo e inquieto que cualquier chaval de su edad. Además aprendes barbaridades de la cultura japonesa con el visionado de sus capítulos. Qué Trompa!

Los guardianes de la galaxia

Año 2,086 los extraterrestres nos visitan, nos piden ayuda y nos dan los planos para construir naves espaciales. Magia, espadas, espacio exterior, naves, velocidad. Estos dibujos tienen todo para ser míticos.

Selvático

Una serie española que hizo la FORTA para sus socios. La serie está ambientada en la Edad Media, en el reino del Rey Carlos, cuando todo era magia y brujería. Sylvan, que significa hombre del bosque, es un joven caballero que un día el mago Linmer encuentra malherido en el bosque encantado, será el elegido para combatir las fuerzas del mal y convertido en un héroe.

Otros que también marcaron época en Canal Nou fueron “La Hormiga Atómica”, “Los Teletubbies”, “Horry, el Monstruo de Chocolate” y “Los Pingüinos Vengadores” entre muchos otros clásicos como “Los Picapiedra” o “La Abeja Maya”.

La nueva radiotelevisión pública valenciana se llamará ‘À’

La nueva radiotelevisión pública valenciana se llamará ‘À’

La radio televisión pública valenciana ya tiene nuevo nombre. Se llamará À. y se pronunciará À punt. Lo decidió anoche, por sorpresa y por unanimidad, el Consejo Rector de la Corporación Valenciana de Medios de Comunicación (CVMC), en una reunión, en la que en principio solo tenía previsto analizar las más de 80 propuestas presentadas. La seleccionada ha sido la de la agencia Aftershare, de la que es propietario el presentador de televisión y publicista, Risto Mejide. La empresa se encarga, entre otros clientes, de la Fundación Trinidad Alfonso, que impulsa el presidente de Mercadona, Juan Roig.

El presidente del consejo, Enrique Soriano, ha señalado a EL PAÍS, que la primera fase del concurso estaba dotada con un premio de 5.000 euros, y que el posterior desarrollo del proyecto sí que dispondrá de presupuesto. Las tres empresas encargadas de la nueva imagen gráfica del ente son Estudio Menta, Dídac Ballester y la propia Aftershare.

Soriano ha explicado que se ha valorado para la elección del nombre que la letra à está incluida en las tres provincias de la Comunidad Valenciana, y que es la primera letra del abecedario, lo que significa que “es el inicio, empezar desde cero, inaugurar algo nuevo”. Soriano ha agregado que se había agotado el criterio de los números y que el acento abierto de la letra que da nombre a la nueva televisión valenciana “es un hecho característico de nuestro lengua”.

La nueva directora general del ente, Empar Marco ha tomado posesión ante el Consejo Rector después de que el pasado jueves las Cortes Valencianas la eligieran para dirigir la nueva radiotelevisión pública valenciana. Marco, excorresponsal de TV3, anunció en las Cortes Valencianas la pasada semana, que su proyecto para la futura radiotelevisión pública será multimedia y multiplataforma -televisión, radio y web- y contará inicialmente con cerca de 500 trabajadores.

El Gobierno valenciano, presidido por el popular Alberto Fabra, cerró, el viernes, 29 de noviembre de 2013, la televisión pública valenciana, -Canal 9- con una plantilla de 1.660 empleados y una deuda que ascendía a más de 1.200 millones de euros.

Repasamos la historia de Radiotelevisión Valenciana

Repasamos la historia de Radiotelevisión Valenciana

El Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana de 1982 posibilita la creación de unos medios de comunicación social destinados a fomentar la intercomunicación entre valencianos y a potenciar su identidad cultural y lingüística.

En el mes de julio de 1984, las Cortes aprobaron la Ley de Creación de Radiotelevisión Valenciana, instrumento necesario para llevar a la práctica uno de los proyectos más compartidos y esperados por los diversos sectores sociales y políticos de la Comunidad. El artículo 11, c) de la Ley 7/1984 de la Generalidad Valenciana de 4 de julio, por la que se crea RTVV, establece la regulación interna a través de la Normativa desarrollada por la Dirección General, estableciendo la gestión de los servicios de Radio y Televisión a través de dos empresas públicas en forma de sociedades anónimas, Televisió Autonòmica Valenciana S.A. y Ràdio Autonomía Valenciana S.A. A pesar de ser dos sociedades distintas, éstas dependen del mismo órgano, siendo este RTVV. El capital de la empresa es exclusivamentente aportado por la Generalidad Valenciana, en acuerdo a dicha ley.

El 10 de marzo de 1987 empezaron las obras de infraestructura del centro de producción de programas de RTVV, ubicado en Burjasot, en los alrededores de la ciudad de Valencia, así como las instalaciones de Canal 9.

En el mes de marzo de 1988 se constituyó el Consejo de Administración de RTVV. El Consejo estaba formado por once miembros designados, según la Ley de Creación del Ente, por las Cortes Valencianas, y la duración de su mandato coincide con la de la legislatura correspondiente.

En abril del mismo año, el Consejo de Administración propuso al Consejo de la Generalidad Valenciana el nombramiento del Primer Director General del Ente.

El 1 de agosto de 2009 Canal 9 empezó con una señal en alta definición llamada en un principio Canal 9 HD y posteriormente Nou HD, que emitía la misma señal reescalada exceptuando los contenidos producidos en alta definición que se emiten en ese formato.

El presupuesto del ente en el año 2011 era de 120 millones de euros, siendo rebajado en el 2012 a 98’7 millones.3

En enero de 2012 se anunció un expediente de regulación de empleo (ERE) para la RTVV.4

En octubre de 2013 la cadena pública Canal 9 pasa a llamarse simplemente Nou. El presupuesto de este año es de 78 millones de euros.5

El 29 de junio de 2016 la Agencia Tributaria publica una lista de deudores donde figura RTVV con una cantidad pendiente de pago de 1,3 millones de euros.6

Generació Babalà: techno, licra y Doraemon

O com conquistar el públic infantil durant més de dues dècades en antena amb una proposta pedagògica esquitxada de peluixos i sintetitzadors.

Vagi per davant que Babalà no és una raça canina.Aquesta veritat de perogrullo no ho és tant per als valencians, poc habituats a l’Bull Terrier. Qui va dir gos perillós (quina farsa)? Sempre serà la mascota del programa infantil més memorable de la televisió valenciana. Estrella catòdica, bé de carn i ossos en braços de la presentadora, bé convertida en un dibuix animat o enfundada en un gegant (i pertorbador) disfressa de peluix.

Abans d’arribar a la fase canina, hi va haver diversos ninots de renom, fins i tot inspirats en figures geomètriques.Perquè si alguna cosa va caracteritzar a aquest programa infantil, que va aparèixer el 1990 dins de la nounada Ràdio Televisió Valenciana (RTVV), va ser la versatilitat amb la qual va aconseguir sobreviure a més de dues dècades en antena. De Bola de Drac a Les tres bessones; de Fani Grande a Maria Abradelo; dels Levis 501 als pantalons de campana. La societat valenciana evolucionava, i el format exercia de catalitzador. Tot una mica A la Babalà, (el que en castellà seria ‘a la babalà).

L’expressió que va donar nom a l’espai neòfit alberga una història mundana. “La meva exdona estava estudiant les oposicions de valencià i tenia una llista d’expressions en desús. Aquesta em va semblar tan bonica … Explica com fan les coses els nens, a la babalà “, explica José Ramón García Bertolín, primer director i propulsor del format original. “Aquest programa es va fer perquè jo em vaig obstinar. En aquells dies governava el PSPV i el director de RTVV era Amadeu Fabregat, poc partidari de la producció pròpia. Em va costar moltes disputes i al final vaig arribar molt cremat a la producció. Va ser parir-lo i anar-me’n “, afegeix.

Malgrat que va acabar sent una proposta de tints extravagants, va arrencar amb una noble vocació didàctica. “Teníem una il·lusió enorme”, precisa Fani Gran, primera presentadora de l’espai al costat de Diego Braguinsky. “Dues hores abans que comencés el programa, ja estàvem esperant els nens de les escoles que venien de públic. Ens passàvem l’estona jugant. Els guionistes es trencaven les banyes per organitzar activitats didàctiques, fins i tot teníem una pedagoga que ens ajudava “, recorda la conductora. En la seva opinió, “aquella va ser la millor època, després es va desvirtuar una mica”.

La nova era acariciaria la psicodèlia televisiva. La voràgine de l’èxit absorbiria a nombrosos presentadors en els anys successius: el 1992, xoni, Poti i Tiriti, intèrprets del rap A la Babalà; el 1996, Paqui Rondán, qui canviava Notícies 9 per orquestrar populars coreografies infantils i, ja el 1997, el somriure de Maria Abradelo, que va eclipsar a tots els seus predecessors. Va ser mestra de cerimònies fins a 2006. “M’ho van oferir en un intent per recuperar l’audiència. Mai es van plantejar que un programa en aquesta franja horària tingués tant èxit “, afirma. “A nivell personal, aparèixer en la llista nacional de presentadores més estimades, malgrat estar en una televisió autonòmica, va ser tot un mèrit”, afegeix.

No obstant això, per a José Ramón Garcia Bertolín, l’evolució no va ser l’esperada. “Vaig seguir tot des de fora amb certa tristesa. Tot d’una es va trencar amb aquesta filosofia inicial, educativa i pedagògica, de competició entre escoles, i va aparèixer el gos, el club … “. Fani Gran es manifesta en la mateixa línia: “El programa es va externalitzar i va haver-hi bastants canvis. Suposo que es van començar a seguir altres criteris, més enfocats a la línia comercial, però jo ja no ho sé perquè no ho vaig seguir “.

Van ser temps frenètics. El format no feia més que fagocitarse a si mateix per transformar-se de nou. El plató va deixar enrere la graderia de nens per donar un salt a l’espai exterior. El croma titllar la nostàlgia de la llista darrere de l’escenari galàctic i un robot volador. El nou Babalà Club (amb targeta de soci inclosa, que permetia que et felicitessin l’aniversari en directe) era el present més futur. Així ho demostraven actuacions musicals com la de New Limit, grup sillense de la Ruta del Bakalao, i vestuaris integrats pels xandalls de licra, cues molt altes i sabates de plataforma.

Més enllà del component merament estètic, si alguna cosacal reconèixer-li al perdurable format és la seva encertatsuport cultural. Sense dobles lectures. La cobertura d’esdeveniments valencians era impecable, apropant als més petits fins a la tradició de les Falles, les Fogueres de Sant Joan o la Magdalena. Sempre apostats en elsvestíbuls de ExpoJove o Expo Nadal. “Tenia vocació de programa blanc”, explica Abradelo: “Al final és el que s’espera d’una televisió pública, que presti un serveiciutadà i que la gent se senti representada, sempre avalatper l’audiència.

Aquells que encara cridin Satanàs Cor Petit a Piccolo són hereus del club del Terrier. Bola de Drac (Dragon Ball) va ser un dels grans fites de la cadena, previ fins i tot a A la Babalà, però més tard inserit en l’espai. El valencià es va naturalitzar entre els nens a través de dibuixos animats com Les Tortugues Ninja, Musculman o Doraemon (amant dels “pastisset de fesols”). Fins i tot arribarien produccions pàtries com Les tres bessones (Les tres bessones) i apostes pel pretès trilingüisme amb microespais en anglès subtitulats en valencià. Aquesta última era també la llengua dels presentadors.

“Quan vam començar amb el projecte, vam pensar que aquest era un dels punts més importants, per això convoquem càstings on era un requisit essencial parlar bé valencià”, recorda García Bertolín. Un criteri que no es va imposar en escollir a Maria Abradelo com a rostre del programa, que admet l’esforç que li va comportar: “Parlar en valencià en Canal 9 va ser una cosa que jo vaig voler fer des del principi. Em vaig esforçar molt per aprendre, però és normal que deixés anar espardenyes al principi “.

És que ningú pensarà en els nens?

Què va ser de les icones de la televisió infantil com Leticia Sabater o Teresa Raval? ¿Del Club Disney i el Club Megatrix? On va quedar aquella època daurada en què els pares podien dormir als matins? Els últims anys han estat un reducte de cadenes temàtiques que arraconen al públic sovint. Les generalistes no volen ni sentir parlar de formats blancs, han acabat optant per talent shows de nens cantaires que competeixen entre si (i no precisament per un telescopi). Al mateix temps que es retallen els continguts instructius, s’esfumen els anys d’innocència.

L’etapa final de Babalà, des de 2009 al 2013, va acabar naufragant entre titelles poc carismàtiques. Els que al seu dia fossin membres del format van viure amb dolor el tancament de RTVV, del qual avui es compleixen exactament dos anys. No obstant això, cap amaga el “evident deteriorament” patit per l’ens públic. Ara que la reobertura està a l’horitzó, per ventura es distingeix la silueta del gos d’ulls clapejats?

“No dic que calgui reproduir tal qual, però caldria un format infantil”, opina Fani Gran. Maria Abradelo es mostra d’acord: “És una cosa palpable, ho demanda la gent. S’ha de pensar en un espai que no faci pupa, que permeti l’aprenentatge, que promocioni la llengua “. I afegeix Bertolín: “Una idea així sempre té sentit, la meva educació sentimental està plena de programes d’aquest tipus, com La Casa del Rellotge o La Bola de Cristall. Els nens d’avui dia no són els mateixos, però també han de ser atesos “.

És que s’han quedat orfes els més petits? “Fins al dia d’avui, la gent segueix dient allò de ’em vaig educar amb tu’ o ‘els meus fills sempre et veien'”, explica Maria Abradelo. Una frase que les futures generacions corren el risc de perdre. Com diu Fani, “dos anys sense Babalà són massa anys”.

Los últimos intentos de Punt2

Los últimos intentos de Punt2

El problema fue cuando en la dirección de TVV se empezó a dejar de lado el canal. Poco a poco se redujeron las producciones originales y se empezó a rellenar la parrilla de reemisiones y programas de archivo. Con la creación del canal informativo 24.9 todos los programas informativos (Metropolità, Europa al dia, etc) y muchos de los programas divulgativos (como Medi ambient) abandonaron Punt 2 para ir a parar al nuevo canal. Y, por sí fuera poco, en abril de 2009 el 24.9, después de robarle a Punt 2 sus programas, le roba también sus frecuencias de emisión analógica. Este hecho no solo demostró lo poco que le importaba a un “enchufado” del PP venido de Madrid la cultura y el valenciano, sino que, además, dió un golpe casi mortal a la audiencia del canal, ya que, a falta de un año para el apagón analógico, aún era mucha la gente que no estaba preparada por la TDT y que, por tanto, ya no podía seguir el canal.

En septiembre de 2010 TVV cambió por completo su imagen corporativa y, con ella, el nombre de sus canales secundarios, que pasan a llamarse Canal Nou 2 y Canal Nou 24, aunque en la práctica los nombres quedan reducidos a Nou 2 y Nou 24. Este cambio de imagen no supone un impulso para el viejo Punt 2, sino todo lo contrario, ya que comporta más redifusiones y más programas de archivo y reduce la programación nueva a un porcentaje ínfimo que, en estos últimos meses, se reducía casi exclusivamente a las cada vez más escasas retransmisiones deportivas.
Finalmente, el viernes, el nuevo contrato- programa de RTVV dictó la sentencia de muerte a Nou 2. A mediodía se conocía la aprobación del contrato-programa, a media tarde que comportaba la muerte de Nou 2, y a las doce de la noche, esta muerte se hacía efectiva. Lo último que se ha podido ver en Nou 2 ha sido una entrevista con Faemino y Cansado que, sin pretenderlo, han certificado la absurdez de la gestión de TVV en estos últimos años con su presencia. Acto seguido, se han emitido dos minutos y medio de imágenes aéreas de los paisajes de la comarca del Comtat para ajustar la emisión con el inicio de la ronda informativa de las doce del Nou 24, que ha tomado el relevo de Nou 2, con logo y ticker informativo incluidos.

Pero si estoy aquí hablando del asesinato de Nou 2 no es por todos los programas que he mencionado, que se lo merecerían sin ninguna duda, pero debería ser en una lugar más adecuado que este, porque aquí venimos a hablar de anime, y Nou 2 ha emitido mucho y variado. No hablaremos de los que se han emitido en Canal 9, que también son muchos, sino que nos quedaremos con nuestro amigo Punt 2, y tampoco los nombraré cronológicamente porque mi cerebro no llega a tanto.

Aunque no sea anime, debo empezar hablando de Las Tortugas Ninja, esa serie que marcó la infancia de toda una generación y que fue la primera serie de animación emitida por Canal 9 en 1989 y también una de las primeras en estrenar la programación infantil de Notícies 9 en 1998 junto a los Galaxy Rangers, otra serie norteamericana pero con la animación producida por la TMS nipona.

Pero por Punt 2 han pasado animes de todas las clases, la gran mayoría de ellos dentro del contenedor infantil Babalà. Por supuesto uno de los reyes del canal ha sido el incombustible Doraemon, que ha podido contar con la compañía de sus “primosKiteretsu y Hattori, el ninja. Tampoco faltó la megaestrella de las autonómicas de principios de siglo, Shin-chan, aunque Televisió Valenciana fue de las últimas en estrenar la serie y la primera en ceder a las presiones de los lobbies idiotizadores que veían en Shinosuke un peligro para la integridad de los niños, pero que no tienen ningún problema con programas mucho más contaminantes y perniciosos para los críos como Sálvame y compañía.

Por la pantalla de Punt 2 han pasado magical girls de todas las clases: Minky Momo, La mágica Doremi, Corrector Yui o la siempre genial Sakura, la cazadora de cartas. Hemos tenido, como no podía ser de otra manera, las clásicas y populares coproducciones euroniponas como Montana, Vicky el vikingo, La abeja Maya o la “tres parisien” Reporter Blues.

Canal 9 cierra para siempre

Canal 9 cierra para siempre

A las 12.19 minutos, del viernes 29 de noviembre de 2013, la televisión pública valenciana ha muerto. La imagen se ha congelado y luego se ha fundido en negro. El Gobierno valenciano ha logrado cerrar las emisiones gracias a un orden judicial. Más de 12 horas han estado los trabajadores retransmitiendo la crónica de una muerte anunciada de 24 años de historia. Hasta el último suspiro se han mantenido en sus puestos de trabajo. Sólo una orden judicial ha doblegado su resistencia. Los gritos de indignación se han mezclado con las lágrimas de los empleados en el estudio, mientras los liquidadores designados por la Generalitat han penetrado con escolta policial en el control central de emisiones con la intención de clausurar RTVV.

Los liquidadores han cortado la electricidad que permite la salida de la señal. Decenas de monitores de la sala control han quedado en negro al mismo tiempo. El pasillo de acceso estaba despejado de trabajadores. No ha sido necesaria la intervención de los ocho agentes de la Policía Autonómica que han acompañado a los liquidadores. La acción ha sido pacífica, a pesar de los nervios a flor de piel y de las horas sin dormir.

La última imagen de Canal 9 ha sido la de un grupo de fotógrafos agolpándose frente a la sala de control para inmortalizar el fin de una televisión. Y entre las cámaras y flashes, se ve la expresión congelada de Vicent Mifsud, el presidente del comité de empresa de RTVV, el representante de los 1.660 trabajadores que serán despedidos en los próximos días.

Todo los acontecimientos se han precipitado cuando el juzgado número uno de Paterna (Valencia) ha ordenado sobre las 11 de la mañana el desalojo de los trabajadores de las instalaciones de Canal 9, tras recibir el informe favorable de la Fiscalía a las medidas cautelares solicitadas por la comisión liquidadora de RTVV nombrada por la Generalitat. “Si el desalojo de RTVV no se produce de forma inmediata y voluntaria, se procederá al desalojo del edificio por la fuerza policial”, señala el auto del juzgado.

Unos minutos antes, la Policía ha entrado y en las instalaciones para proceder al desalojo mientras los trabajadores seguían en el pasillo que conduce al centro de control de emisiones y gritaban “¡Fabra dimisión!”, “¡ladrones!” y “RTVV no se cierra!”. En la sede de Burjassot, dentro y fuera,  permanecen concentrados centenares de empleados, políticos y ciudadanos contrarios al cierre.

La Fiscalía ha solicitado que la evacuación sea pacífica y voluntaria y una comisión judicial ha acudido a la sede de RTVV para comunicar la decisión del desalojo.

El comité de empresa se ha reunido con la policía con el fin de que el desalojo sea ordenado y pacífico. Los agentes han explicado a los trabajadores que se formará un cordón policial en torno al control central de emisiones para proceder a la desconexión de la señal. Se negocia que les dejen decir unas palabras de despedida. Todos deberán abandonar la zona. Se han repetido los mensajes por Twitter pidiendo calma y que los trabajadores, políticos y demás ciudadanos dejaran las instalaciones de la emisora.

Fuentes del Gobierno valenciano, que preside Fabra, estaban a la espera de una orden judicial de desalojo del Centre de Producció de Programes de Burjassot. El juzgado de instrucción número 1 de Paterna, que se encontraba de guardia esta pasada madrugada, abrió diligencias tras la denuncia presentada por la comisión liquidadora de RTVV nombrada por la Generalitat. La denuncia, que no se dirige contra personas concretas, pide el desalojo de las instalaciones como medida cautelar.

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, ha exigido a los trabajadores de Canal 9 que depongan su actitud. Una actitud de resistencia que ha impedido al Gobierno autonómico cortar las emisiones del canal de televisión. Una orden que se quería que estuviese ejecutada, con el correspondiente fundido a negro, a las tres de la pasada madrugada.

Los liquidadores consideran que se ha producido un supuesto delito de usurpación de instalaciones y coacciones y han denunciado que se les impide realizar las funciones que legalmente tienen encomendadas.

El Ejecutivo de Fabra, que esta mañana ha trasladado su reunión semanal a la localidad de Ibi (Alicante) para evitar las protestas motivadas por el cierre de RTVV, ha argumentado que quienes mantengan la resistencia vulnerarán el artículo 203 del Código Penal que castiga con penas de prisión de un año y multa de seis a diez meses “al que entrare contra la voluntad de su titular en el domicilio de una persona jurídica pública o privada (…) fuera de las horas de apertura” y con penas de prisión de seis meses a tres años “el que con violencia o intimidación entrare o se mantuviere contra la voluntad de su titular en el domicilio de una persona jurídica pública”.

A pesar de las advertencias, los empleados de Ràdio 9, cuyas emisiones fueron cortadas la pasada medianoche, han logrado volver a emitir programación propia a través de Internet a las 10 horas y a través de FM mediante la frecuencia del segundo canal Sí Ràdio.

En Ibi, donde está reunido el Gobierno valenciano, medio centenar de empleados de RTVV ha recibido a Fabra y al resto de consejeros con gritos de ¡Fabra dimisión! y ¡Fabra da la cara!

En este municipio el presidente de la Generalitat y del PP valenciano tiene previsto realizar un almuerzo con cargos del partido para explicarles su decisión sobre el cierre de RTVV.

Una larga noche

El Gobierno valenciano ha estado toda la noche tratando de cortar las emisiones de Canal 9. Los intentos han sido retransmitidos en directo por los propios periodistas de la casa, que están informando hasta el último momento del fin de 24 años de televisión y radio públicas. Primero se ha desconectado la señal de Ràdio 9 unos minutos antes de las medianoche. Luego dos liquidadores, nombrados por la Generalitat la misma tarde del jueves, y un técnico contratado se han personado en el Centre de Producció de Programes de Canal 9 en Burjassot custodiados por agentes de la Policía Autonómica. Han pretendido desconectar las emisiones de inmediato pero se han encontrado con la oposición de los trabajadores que se encontraban dentro, apostados en los pasillos y cerrando el paso a la sala del control central técnico, que distribuye la señal. Ante la oposición de la plantilla, uno de los liquidadores ha presentado una denuncia por ocupación ilegal del edificio público para que se identificara y se desalojara a los empleados, pero el juzgado no lo ha aceptado.

Ante el rechazo de los trabajadores, que se han ido sumando en la sede de RTVV, con el apoyo de numerosos representantes políticos de los partidos de la oposición, la policía ha mandado refuerzos sobre las 2 de mañana. La Generalitat, por su parte, ha enviado un correo electrónico sobre las tres de la madrugada y un mensaje al móvil a los empleados para comunicarles que no tenían que acudir a sus puestos porque tenían un permiso retribuido. Los cerca de 1.660 empleados de la plantilla no han sido todavía despedidos. Sí se ha cerrado la sede de RTVV en Alicante. La segunda cadena de Ràdio 9, la musical Sí Ràdio, ha continuado emitiendo.

La decisión de acabar con la señal se ha producido pocas horas después de una reunión urgente convocada por el Gobierno valenciano. En ella, el Ejecutivo, presidido por Alberto Fabra, del PP, nombró una comisión liquidadora, compuesta por dos abogados y el responsable financiero de RTVV. Posteriormente se ha publicado una edición extraordinaria del Diario Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV) que recogía los nombramientos y el cese de las emisiones.

La premura ha caracterizado las actuaciones del gobierno valenciano desde que Fabra anunció su decisión de clausurar RTVV el 5 de noviembre, tras la sentencia que declaraba nulo el Expediente de Regulación de Empleo, por el que se había despedido a 952 personas. Desde entonces, los informativos han sido especialmente críticos con esa decisión y con la gestión del PP tanto de la Generalitat como de RTVV, que se ha visto salpicado de numerosos escándalos de corrupción, amiguismo y despilfarro.

Conforme pasaban las horas en el Centre de Burjassot, se ha hecho más evidente que el plan de cierre de Canal 9 no estaba saliendo como había diseñado la Generalitat. Los informadores de la cadena han tenido tiempo de entrevistar a numerosos representantes de la oposición para recabar su opinión, como el expresidente socialista de la Generalitat, Joan Lerma, bajo cuyo mandato se abrió RTVV en 1989; el secretario general del PSPV, Ximo Puig; el portavoz de Compromís, Enric Morena; la diputada de Compromñis, Mónica Oltra; la líder de Esquerra Unida, Marga Sanz, y el diputado de esta formación, Ignacio Blanco, entre otros. Los periodistas han llamado también a políticos del PP que han declinado la posibilidad de participar en las entrevistas y debates. Un periodista de Canal 9 ha podido incluso entrevistar a un técnico, que acompañaba a los dos liquidadores, contratado supuestamente para apagar las emisiones. La cadena catalana TV-3 ha cedido el canal 3/24 horas para emitir la señal de Canal 9.

Sobre las 4.30, el jefe de la Policía Autonómica y el responsable de seguridad de RTVV se han reunido con el presidente del Comité de Empresa, Vicent Mifsud. A partir de esa hora, los trabajadores se han quedado a la espera de una orden judicial para cerrar las emisiones, que no ha sido requerida para actuar sobre Ràdio 9 o sobre la sede de Alicante.

La policía no ha dejado entrar a ningún trabajador que se tuviese que incorporar a su jornada laboral esta madrugada, tampoco a nadie que se se hubiera quedado fuera. El diputado Josep Moreno ha podido acceder a los estudios donde se estaban realizando el informativo por una ventana..

El presidente valenciano justifica el cierre por considerar insostenible financieramente RTVV después de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia valenciano. El miércoles, el grupo parlamentario popular impuso su mayoría en las Cortes y aprobó una ley para liquidar RTVV. Después se han adoptado otras medidas para acabar cuanto antes con Canal 9 y su nueva línea informativa.

Estrellas nacidas en el canal

Estrellas nacidas en el canal

Los 24 años de historia de Canal 9 dan para mucho. En la cadena autonómica valenciana nacieron programas como Tómbola o series de éxito como L’Alquería Blanca.

Pero Canal 9 también fue el lugar donde algunos presentadores, muy famosos a día de hoy, dieron sus primeros pasos profesionales en el mundo de la televisión.

Màxim Huerta comenzó a trabajar en Canal 9 en 1997 antes de su salto a Telecinco. En la cadena autonómica valenciana también dio sus primeros pasos televisivos  Carmen Alcayde. Después lograría gran popularidad con Aquí hay tomate.

Nuria Roca debutó con el concurso La Sort de Cara en 1994. Más tarde saltaría a TVE con Waku Waku.

Ximo Rovira ha desarrollado casi toda su carrera en el canal valenciano. El presentador es conocido por conducir el exitoso Tómbola. En este programa se hicieron populares rostros tan habituales hoy día como Lydia Lozano o Karmele Marchante.

Inés Ballester es otra de las profesionales que comenzaron en Canal 9. En 1993 condujo Te’n recordes? Y lo mismo ocurre con Carolina Ferre, que a finales de los noventa se hizo cargo de espacios como Guanye qui guanye o Tela marinera.

Eugeni Alemany, recordado por su trabajo en Caiga quien Caiga, también debutó en televisión en Canal 9.

Maribel Casany (El Show de Joan Monleon) o Pilar Galán (Punt de Mira) ‘nacieron’ profesionalmente en la televisión autonómica valenciana.

En la lista tampoco pueden faltar otros nombres que han trabajado de forma asidua en el canal, como Cristina Tárrega o María Abradelo (El Picú).

De forma puntual tuvieron trabajos como presentadoras en Canal 9 Mar Flores (La música es la pista) y Bárbara Rey (En casa de Bárbara).

¿Qué veíamos en Punt2?

¿Qué veíamos en Punt2?

En octubre de 1997 empezaron sus emisiones regulares. Si bien en un principio el canal estaba centrado en los programas informativos (De ahí le venía el nombre), bien pronto empieza a incluir programación infantil, retransmisiones deportivas y programas y retransmisiones culturales. En 1999 pasó a llamarse Punt 2 y aumentó y diversificó su programación. Esta programación, qué se emitía cien por cien en valenciano, tenía bastante variedad como para considerar Punt 2 un canal generalista y bastante calidad como para definirlo como un canal alternativo, una versión valenciana de La 2 o el Canal 33. Además, el canal tenía una imagen corporativa que me gustaba mucho, estaba muy cuidada y dotaba de personalidad al canal.

En la parrilla se podían encontrar muchos programas informativos, herencia de la concepción inicial del canal (el Metropolità, Europa al dia, Notícies del món…) y por supuesto la programación infantil estaba muy presente con el Babalà (actualmente Babaclub), del que hablaremos después. La programación cultural no se quedaba atrás, con programas como Colp d’ull y de la mano de los documentales de temáticas variadas, sin abusar de los tan populares documentales de animales. Documentales de producción externa como los de la BBC o el mítico Cazador de cocodrilos, y muchos de producción valenciana dedicados, sobre todo, a dar a conocer nuestra cultura, nuestras costumbres y la idiosincrasia de los valencianos.

En la programación deportiva cabía desde la Fórmula 1 y las Superbikes de los primeros años de Notícies 9, al fútbol de segunda y segunda B, pasando por la pelota valenciana o el baloncesto con los triunfos europeos del València Bàsquet y las aventuras de los taronja y del Lucentum Alicante en la liga ACB. Punt 2 programaba también ciclos de cine (doblado y en VO) y música con los programas Cap i cua y Música i punt o con los conciertos del FIB.
Tampoco faltaban los concursos, ya fueran redifusiones (Si l’encerte l’endevine, Moltes gràcies) o producidos expresamente como el mítico Ja ho tens, La pantalla de la sort o De punta a punta. Se emitían también series de ficción modernas, como La nanny o Loco por ti y series clásicas, como las que se emitían en el contenedor TelemaniaX. Gracias a este programa contenedor, las generaciones más jóvenes pudimos descubrir clásicos de la pequeña pantalla como Los invasores, La familia Addams, Embrujada, Misión imposible o Los ángeles de Charlie, al mismo tiempo que las generaciones que ya las habían visto, podían gozarlas de nuevo y, además, verlas dobladas al valenciano.

Y, como buena generalista alternativa, no podían faltar los programas divulgativos que alcanzaban todas las temáticas: naturaleza (Medi Ambient), cine (Cifesa, Sense filtre, etc) publicidad (Spotisme Il·lustrat), cooperación (Solidaris), filosofía (Atreveix-te a pensar), etc. Las audiencias del canal no eran muy altas, pero tenía un público fiel y, lo más importante, cumplía una importantísima labor de servicio público.